Una de las características de las ancianas es que con el tiempo se van quedando cada vez más consumidas. Las ganas de comer algo que no sea polla disminuyen y el cuerpo lo nota. Aquí tenemos varios ejemplos de mujeres con pocos kilos pero con muchas ganas de marcha. Al fin y al cabo, el peso no influye en el apetito sexual, y ya podrás comprobar que estas señoras están realmente hambrientas de rabo. Esa es la dieta que más les conviene a su edad.

Sin embargo, los dos primeras mujeres que aparecen en el vídeo están solas, disfrutando únicamente de los tocamientos de sus propias manos. Con eso les basta y les sobra, pero la verdad es que la más contenta de todas parece la última, que tiene el privilegio de follarse a un yogurín deseo de aprender de la experiencia de una vieja cachonda como esta.

Comentarios cachondos

¿Qué te parece el video? ¿Te va la marcha?

1 Comentario

  • Petterdc 3 semanas ago

    Cómo me gustaría tener una mujer madura así hacer todo lo que quiera