Cuando llegas a cierta edad, las amistades no son tan estrechas como antaño y es más difícil ligar, puesto que hoy en día prima el físico sobre todas las cosas. Por eso, cuando esta anciana se siente sola en casa, hace una llamadita para que le vengan dos maromos a casa. El paso del tiempo no ha disminuido su amor por las pollas, y está encantada de poder llevarse dos buenos rabos frescos a la boca. Y ojito que a pesar de su edad aún tiene resistencia para follar y cabalgar como una campeona y que ellos también disfruten de su añejo cuerpo.

Comentarios cachondos

¿Qué te parece el video? ¿Te va la marcha?