La relación con el clero siempre ha sido fruto de conflicto entre las altas esferas y las mujeres más creyentes. A fin de cuentas, cada cual lleva la fe cristiana a su manera, y algunas feligresas piensan que complacer al representante de Dios en la Tierra debe llevarse hasta las últimas consecuencias. Por eso, se muestran sumisas ante los sacerdotes y están dispuestas a hacer lo que sea para sacarles el jugo sagrado de su polla.

La sacristía es el lugar ideal para hacer guarrerías, ya que nada más terminar puedes confesar tus actos impuros e inmediatamente salir redimida. Lo que podemos ver en esta escena es sexo puro y duro, sin artificios ni trucos de montaje en posproducción. La señora ya no está tan en forma como en sus tiempos mozos, pero sigue demostrando la lujuria de siempre en cuanto siente la polla en su interior.

Comentarios cachondos

¿Qué te parece el video? ¿Te va la marcha?

1 Comentario

  • Anónimo 2 semanas ago

    Bicicleta daddy